/ Pilar Ramos / Blog / Acoso y Aislamiento a Directivos / 10.12.25 / 3 min de lectura

Cuando a un Jefe le aislan

Cuando a un Jefe le aislan

Trabajas duro durante años, consigues resultados estupendos y tus números están por encima de los objetivos. Eres una pieza importante del puzle de tu empresa.

Has ido subiendo escalones profesionales y tienes la sensación de que, para lograrlo, has sacrificado mucho. A veces, cuando empiezas a rendir al máximo, tu vida personal pende de un hilo; y cuando tu vida está hecha añicos, justo entonces llega un ascenso… sacrificándolo todo por la empresa, por tu proyección y por los resultados.

Sin embargo, ahora todo ha cambiado. Poco a poco te han ido desplazando, han modificado y reducido tus responsabilidades, te han degradado profesionalmente y te sientes completamente desubicado.

Lo peor de todo es que no sabes qué ha ocurrido ni cómo has podido llegar a esta situación. A veces te preguntas qué has hecho mal.

Y lo cierto es que el problema no eres tú: es el sistema. Me explico. Tú lo has dado todo, has obtenido buenos resultados y todo parecía ir bien, pero de buenas a primeras, casi de forma caprichosa y por decisión de alguien (posiblemente del CEO o de la alta dirección), te encuentras apartado de toda responsabilidad y, en definitiva, arrinconado dentro de la propia empresa.

Cada día es más decepcionante: te cuesta levantarte y empezar a trabajar, y aún te resulta más difícil dormir. El insomnio y la ansiedad han pasado a formar parte integral de tu vida. Desde hace tiempo nada por tu mente la idea de abandonar, de aplicar a otra empresa y dar el salto, de marcharte.

Despierta, planta cara, y desarrolla una estrategia

Bien, llegado este momento tienes que plantarte. Por supuesto, no te apetece en absoluto seguir en la empresa, pero tampoco estás dispuesto a tirar la toalla: te has sacrificado y lo has dado todo.

Ahora te corresponde marcharte como es debido: con dignidad, con tus derechos, con tu indemnización y con tu reputación profesional restituida.