Aquí quiero contemplar una cuestión, tal vez desconocida, pero que se produce en las empresas de cierto volumen de negocio, informáticas, consultoras y auditoras entre ellas.
Son empresas en las que los trabajadores tienen un alto nivel de formación, y profesionalmente buscan mejores cifras y beneficios para la empresa, de manera que van escalando su proyección profesional.
El trabajador, con años en la empresa, ha llegado a cierto nivel de proyección, con equipos a su cargo habitualmente, con importantes resultados para la empresa a sus espaldas, y con una dedicación más que exclusiva en el trabajo, teniendo un puesto de responsabilidad y con una excelente nómina anual.
Sin embargo, muchas de las veces, llega el momento en el que al CEO, o a otro integrante de la empresa, le interesa o quiere quitarse de encima al trabajador, ya Jefe o Directivo, y lo quieren hacer sin que les cueste nada a la empresa y sin que haga ningún ruido.
Se da la circunstancia que muchas empresas, sobre todo en cargos intermedios y altos cargos, orquestan el despido del trabajador/a mediante la estrategia de «tocado y hundido», de manera que les hacen pasar por varias fases para conseguir que sea el trabajador/a quien tire la toalla y desista voluntariamente de seguir en su trabajo.
Muchas de las veces la situación comienza con la contratación de un nuevo compañero que invade el espacio y funciones del trabajador/a.
El nuevo contratado poco a poco se va haciendo más poderoso, o incluso, ya desde un inicio es contratado para ser superior del trabajador/a del que quieren desprenderse «gratis».
¿Qué tiene que hacer sonar las alarmas?
Detalles que deben hacer al trabajador ponerse en alerta:
PRIMERO.– Llega a la empresa una nueva contratación, de forma sorpresiva, y que además va a realizar parte de nuestras funciones, o que poco a poco se hace con un trocito de nuestro trabajo, que va en aumento.
SEGUNDO.– En un tiempo, normalmente meses, nos vemos fuera del Comité de Dirección, y ello a pesar de dirigir un departamento importante.
TERCERO.- Comienzan a no contar con nosotros para muchas de las decisiones para las que antes éramos un «factor importante o casi imprescindible».
CUARTO.– Sentimos sensación de vacío y psicológicamente cada vez estamos peor. …. muchas de las veces con insomnio, estado de ánimo depresivo y con ansiedad, … etc.
Si te está pasando algo parecido, NO ESPERES llama, o contacta (sigilosamente por WhatsApp), y comenzamos estrategia